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10 dic. 2010

Expedición al Aconcagua (6.962 m.), por la Vía Noroeste (II)

Puesta de sol en Campo Canadá.

Descrito por: Roberto López


Día 12 de expedición
Plaza de Mulas (4.400 m.) – Campo Canadá (4.900 m.) – Plaza de Mulas (4.400 m.)
Duración de la actividad: 5h. 40 min.
Comenzamos el asalto a la cumbre. La ruta prevista para la ascensión es: Plaza de Mulas (4.400 m.) - Campo Canadá (4.900 m.) - Nido de Cóndores (5.590 m.) - Berlín (5.930 m.) - Independencia (6.370 m.) - Cumbre del Aconcagua (6.962 m.)

Ruta de ascenso en altura

Tras realizar el control médico preceptivo, hacemos un porteo desde Plaza de Mulas hasta Campo Canadá. Ascendemos. Otros descienden. Nos cruzamos. Unos subimos con ilusión hacia la cumbre. Otros bajan con la cumbre en su haber o sin haberla logrado; los primeros se muestran contentos, pero los segundos no tanto.

Salida, entre penitentes, desde el campamento Plaza de Mulas.

La ascensión a Campo Canadá desde Plaza de Mulas transcurre por una zona con mucha piedra desecha por la que discurre un camino que va, en zig-zag, ganando altura de forma constante por una fuerte pendiente. Con las mochilas completamente cargadas se hace necesario progresar de forma lenta, para no penalizar la aclimatación realizada hasta ahora. Cada uno coge su ritmo y, poco a poco, vamos ganando altura hasta Campo Canadá.

Ascendiendo hacia Campo Canadá.

En Campo Canadá montamos las tiendas y descendemos de nuevo, para dormir en Plaza de Mulas.

Campo Canadá.

Existen diferentes caminos para descender. Algunos bajan directamente desde el Cambio de Pendiente, situado  más arriba, cerca del Campo Nido de Cóndores. Hay que prestar atención a todos estos caminos, ya que en un descenso sin visibilidad nos pueden llevar muy a la derecha, hacia el fondo del valle de Horcones Superior al pie del glaciar del cerro Cuerno, muy lejos, al norte, del campamento Plaza de Mulas.

Para asegurar que descendemos correctamente tomamos como referencia las Piedras Conway (4.740 m.) (S32º38’52”-W70º03’02”). El camino pasa junto a ellas y debemos dejarlas a la derecha.

Piedras Conway

Al regreso, en Plaza de Mulas un alpinista debe ser evacuado en helicoptero.

Rescate en helicóptero.

Las estadísticas muestran de forma clara la complejidad de esta montaña: Sólo el 30% de los alpinistas que lo intentan consiguen alcanzar la cumbre.

Para muchos expertos alpinistas la ascensión de los casi 7.000 m. del Aconcagua es equivalente, psicológica y fisiológicamente, al ascenso de una montaña de 8.000 m. Aunque es complejo determinar el porqué, existen varios factores que contribuyen a ello de forma significativa. En el Himalaya hay vegetación hasta los 5.000 m. y en el Aconcagua sólo hasta los 4.000 m. La humedad relativa ambiente es muy escasa; y los vientos del Pacífico producen zonas de baja presión que aún intensifican más estos efectos: A la misma altitud, en el Aconcagua hay menos presión de oxígeno que en el Himalaya. Además, conquistar el Aconcagua supone superar un desnivel en torno a los 4.000 m., muy superior, en ocasiones, al desnivel a superar en el Himalaya.

También está el factor meteorológico que, generalmente, es quien permite muchas veces el hacer o no cumbre. Cuando subíamos hacia Plaza de Mulas nos encontramos con alpinistas que habían agotado el tiempo permitido de permanencia, según el permiso otorgado (veinte días desde la entrada al Parque del Aconcagua para el ascenso), y la climatología no les había dado tregua para intentar el ascenso a cumbre. Contra esto no se puede hacer nada. A nosotros nos nevó ayer. Veremos como se comporta la climatología durante los próximos días.

El sol incide sobre el Aconcagua al atardecer. Repondremos fuerzas y descansaremos para afrontar mañana, de nuevo, el ascenso a Campo Canadá.

Atardecer sobre el Aconcagua

Día 13 de expedición
Plaza de Mulas (4.400 m.) – Campo Canadá (4.900 m.)
Duración de la actividad: 3h. 25 min.
Volvemos a subir a Campo Canadá para dormir en él.

Cerro Cuerno. Vista durante la ascensión a Campo Canadá.

Peleando con las mochilas durante la ascensión a Campo Canada.

En Campo Canadá aprovechamos para fundir nieve, cenar y descansar. Mañana debemos subir al siguiente campamento: Campo Nido de Cóndores para portear material; y descender, de nuevo, a dormir aquí.

Fundiendo nieve en Campo Canadá.

Nos damos un buen banquete ya que encontramos una gran bolsa llena de todo tipo de comida. Estas bolsas las dejan, a veces, otros alpinistas que definitivamente descienden, para que las aprovechen la gente que asciende, al tiempo que disminuyen el peso que deben portear durante el descenso.

El gran banquete.

Campo Canadá

Al atardecer empieza a nevar. El tiempo comienza a estar un poco inestable.

Nevando al atardecer.

Día 14 de expedición
Campo Canadá (4.900 m.) – Campo Nido de Cóndores (5.590 m.) – Campo Canadá (4.900 m.)
Duración de la actividad: 4h. 15 min.

Amanece nevado, con el cielo entre nubes y claros. El ascenso hasta el siguiente campamento Campo Nido de Cóndores es relativamente sencillo, y no muy largo. La pendiente no es tan fuerte como en el ascenso de ayer, pero hay que tener en cuenta que volvemos a llevar peso en las mochilas, y cada vez estamos a más altura.

Nevada en Campo Canadá

Pasamos por el Cambio de Pendiente (aproximadamente 5.200 m.). Se trata de un cambio importante en la pendiente existente desde Plaza de Mulas hasta esta cota, donde se suaviza considerablemente. A partir de este punto el camino ya es más tendido.  En dirección este está el Gran Acarreo, una fuerte pendiente que nos puede llevar a una cota superior a los 6.200 m. pero, que no es aconsejable por su fuerte pendiente y por los continuos desprendimientos de piedras. Podría parecer lógico tomar este atajo para atacar la cumbre, ya que se ahorra una gran vuelta por los campamentos Nido de Cóndores, Berlín e incluso Independencia (los 3 campos por los que tendremos que pasar); pero, realmente supone un esfuerzo mucho mayor. Tendríamos que estar muy fuertes y muy bien aclimatados para abordarlo, ya que partimos desde Campo Canadá a 4.900 m. Si se quieren tener más posibilidades de hacer cumbre está totalmente desaconsejado, y prácticamente nadie lo hace.

Ascendiendo por el Cambio de Pendiente hacia el Campo Nido de Cóndores.

Llegando al Campo Nido de Cóndores

Las tiendas en el Campo Nido de Cóndores. El mal tiempo continúa.

Descendiendo a Campo Canadá

Preparando la cena en Campo Canadá.

Día 15 de expedición
Campo Canadá (4.900 m.) – Campo Nido de Cóndores (5.590 m.)
Duración de la actividad: 2h. 50 min.

Subimos a dormir al Campo Nido de Cóndores. Porteamos otra tienda más para montar.

Subiendo al Campo Nido de Cóndores.

El Hongo, de nuevo

Y, otra vez nevando.

Día 16 de expedición
Campo Nido de Cóndores (5.590 m.) – Campo Berlín (5.930 m.) – Campo Nido de Cóndores (5.590 m.)
Duración de la actividad: 4h. 15 min.
Amanece con buenas vistas y tiempo calmado. Decidimos subir al tercer y último campamento que montaremos; pero lo haremos sin portear material. Ascenderemos simplemente para aclimatar a más altura. La idea es subir y bajar a dormir a Campo Nido de Cóndores para, al día siguiente, subir de nuevo a montar el campamento, e intentar desde allí el ataque a cumbre. Un componente de la expedición no puede continuar la ascensión por síntomas de un edema periférico que, en este caso, se mostraba en forma de hinchazón de cara.

Campo Nido de Cóndores

Al fondo, la pala final del Gran Acarreo.

El tiempo sigue amenazando.

Tomamos el camino en dirección noreste, ascendiendo en zig-zag por una pendiente moderada. No portear mucha carga facilita la ascensión.

Subiendo hacia Campo Berlín

Y, de nuevo, nevando.

A las 13:15 llegamos a Campo Berlín.

El grupo en Campo Berlín.

Hito en Campo Berlín

Tras un tiempo de permanencia en este campamento descedemos a Campo Nido de Cóndores en poco más de una hora.

Día 17 de expedición
Campo Nido de Cóndores (5.590 m.) – Campo Berlín (5.930 m.)
Duración de la actividad: 2h. 40 min.

Subimos de nuevo a Campo Berlín porteando una tienda para montar el campamento. Otro componente de la expedición decide no continuar con la ascensión. Ya solamente quedamos tres.


Una pausa, subiendo hacia Campo Berlín.

El tiempo es muy cambiante, y en general no muy bueno. Tan pronto aparecen claros como nieva; pero, seguimos con el plan previsto: Montar la tienda en este campamento e intentar atacar la cumbre esta misma noche, en función de las condiciones meteorológicas.

El Campo Berlín reflejado en las gafas.

Alcanzamos el Campo Berlín y comienza a nevar. Montamos la tienda lo más rápido que podemos, sin poder acondicionar adecuadamente la superficie del terreno.

Una gran nevada nos acoge en Campo Berlín

Llevamos varios días con nieve. Esperamos que el tiempo mejore un poco: Nevando y sin visibilidad no será muy agradable intentar la cumbre. Las previsiones son inciertas y no disponemos de información sobre cómo se presentarán los próximos días.

Fundimos nieve, tomamos una sopa caliente y descansamos. La aclimatación es buena pero, nos preguntamos: ¿Cómo amanecerá mañana?.

En Campo Berlín, matando el tiempo.

Otra expedición coincide con nosotros aquí. Con las palas, deciden vaciar de nieve uno de los refugios de madera que hay en este campamento. Suponemos que les costará un gran esfuerzo a esta altura, ya que está completamente lleno de nieve. Después, seguramente estarán mucho mejor que nosotros, que estamos tres en una tienda, sin poder revolvernos y turnándonos para hacer las cosas.

Día 18 de expedición
Campo Berlín (5.930 m.) – Intento de cumbre
Salimos sobre las 4 de la madrugada con mucho frío y algo de viento. Después de la nevada del día anterior hay una buena capa de nieve. No conseguimos ver la continuidad del camino y tras 1h. 20 min. sin huella, y con visibilidad muy mala, no somos capaces de encontrar la buena ruta. Estamos solos. A veces nos confunde nuestra propia huella al intentar buscar el camino. Yo había visualizado la salida el día anterior pero, quizás cometimos el error de no estudiar un poco mejor la salida, que aunque no es compleja, tiene una zona de escalones verticales que con todo nevado no son evidentes. Pensamos, por un momento, en volver a iniciar la ruta desde el campamento; y desplazarnos al Campo Cólera, que desde Campo Berlín es bastante evidente, y desde allí intentar el ascenso hacia el refugio Independencia (6.370 m.) que es la vía de ascenso directa a la cumbre. El Campo Cólera está situado al noreste del Campo Berlín y unos 50 m. más alto. Hay gente que lo usa porque suele estar más limpio y la salida hacia Independencia es más directa, pero es mucho más venteado. Yo tengo los waypoints en el GPS pero, hemos perdido mucho tiempo y sobrepasaremos, sin duda, la hora máxima recomendada para hacer cumbre: las 14:00 h., hora a partir de la que pueden producirse fuertes y súbitos cambios climáticos. Decidimos aplazar el asalto a la cumbre hasta el día siguiente. Para nosotros, permanecer un día extra a casi 6.000 m. es una condición desfavorable pero, pensamos que la decisión es acertada.

De regreso, en Campo Berlín nos metemos en uno de los refugios de madera para comer, ya que está vacío y es más confortable que la tienda.

Comiendo en el refugio de madera.

Después, pudimos acomodarnos en uno de estos refugios para dormir. Nuestra tienda ya tenía agua dentro. Pasamos la noche cinco personas; y la verdad: mucho mejor aquí que en la tienda.

Aquí pasamos la segunda noche.

Día 19 de expedición
Campo Berlín (5.930 m.) – Cumbre Aconcagua (6.962 m.) – Campo Berlín (5.930 m.)
Duración de la actividad: 12h. 00 min.
Cuesta levantarse. La comodidad de la cabaña se hace notar, pero allá vamos. Desayunamos y preparamos los termos y algo de comida para disponernos a salir a las cinco de la mañana. Es el gran día. Todos los sacrificios realizados hasta ahora deberán verse recompensados en el día de hoy. Esta montaña ya es un serio desafío pero, creo que nos hemos preparado bien para poder afrontarla con éxito. Yo he memorizado durante un par de meses, sobre un mapa a gran escala colgado en una de las puertas de mi casa, cada curva topográfica. Cada día le echaba un ojo a las diferentes partes de la ascensión. Repasé, una y otra vez, muchísima documentación de los diferentes tramos de la ascensión. Ahora eso me da un poco de tranquilidad: Saber qué es lo que me encontraré a cada paso. Pero..., sobre el papel todo es mucho más fácil y, sobre todo, mucho más cómodo.

La noche está mejor que la anterior y el tiempo es bastante apacible. Comenzamos nosotros delante. Esta vez sí acertamos a la primera. Detrás vienen los que durmieron con nosotros, que resultaron ser unos guías con sus clientes. En algo más de una hora estamos en Piedras Blancas (6.090 m.), así llamadas por su color blanquecino. Todavía en la oscuridad, avanzamos a buen paso. Es en esta oscuridad cuando uno tiene más tiempo de pensar y de darle vueltas a la cabeza; mientras que las piernas, que parece que tuvieran gestión propia y menos racional que la cabeza, paso a paso nos hacen ganar metros de altura. Es, también, en esta oscuridad donde hay que mantener el factor psicológico a raya y centrarnos exclusivamente en la montaña. Creo que eso también refuerza el factor fisiológico.

Piedras Blancas.

Pasado Piedras Blancas, el siguiente objetivo es el refugio Independencia (6.370 m.) Amanece. El frío es muy intenso. Nos detenemos a tomar un poco de té, y sin parar mucho continuamos la ascensión. Los primeros rayos de sol y los diferentes paisajes que se empiezan a vislumbrar alrededor hacen más amena la ascensión. La pendiente no es elevada en esta zona pero, otra más pronunciada aparece a nuestros pies antes de llegar a Independencia. Otro componente más del grupo abandona el ascenso a causa del frío en los pies y decide volver a Campo Berlín. Ya sólo dos intentaremos el asalto a la cumbre. El frío es realmente duro en estos momentos: Alrededor de 30º C bajo cero cuando llegamos a Independencia, en donde ni el sol es capaz de calentarnos lo más mínimo.

Sin poder confirmarlo, creo que este refugio es el más alto del mundo, con capacidad para tres, o como mucho cuatro personas. A pesar de que está algo deteriorado y sin techo puede servir para una emergencia contra uno de los peores enemigos: El viento.

Refugio Independencia.

Tomamos un poco de té caliente y reanudamos la ascensión. El siguiente objetivo es una pequeña pendiente que nos situará en el Portillón de los Vientos (aproximadamente 6.430 m.). Este paso es tremendamente violento, por la elevada velocidad de las corrientes de aire que provocan una sensación térmica horrible: Parecen cuchillas de hielo que nos atraviesan el cuerpo. Tratamos de darle la espalda al viento y pasar lo más deprisa posible. Un pequeño hilillo de aire que se me colaba por la capucha,  y que hasta se agradecía para respirar, me provocó una quemadura en la piel.

Portillón de los Vientos

Continuamos por la famosa Travesía. Pasado la zona de fuertes vientos, La Travesía nos conducirá hasta La Canaleta, en la falda oeste del Aconcagua. Estamos a 6.500 m. de altura. Hay tanta nieve que nos enterramos hasta las rodillas. Los vientos tapan la huella. Avanzamos lentamente. Es el momento de sufrir con la nieve, la altura, el fuerte viento y el frío: 20 pasos…, 10 segundos de descanso.

En medio de La Travesía se encuentra Peñón Martínez (6.550 m.), una pequeña torre de roca donde uno puede resguardarse del viento y aprovechar para reponer fuerzas y tomar algo de comida y bebida. No paramos. Nuestro objetivo es llegar a La Canaleta. Seguimos lentamente, enterrándonos en la nieve. 20 pasos…, 10 segundos de descanso. Una pelea constante.

La Travesía y Peñón Martínez, el diminuto torreón, al fondo, al inicio de la pendiente.

Divisamos, a lo lejos, La Canaleta pero, parece que nunca logramos alcanzarla. Tras no pocos esfuerzos, a causa de la nieve blanda, llegamos a La Cueva, un hueco en la pared que sirve de abrigo, justo al inicio de La Canaleta. Nos detenemos unos instantes al sol, que nunca calienta, para descansar y comer. Desde aquí divisamos lo que todavía nos queda por ascender; quizá lo peor: La Canaleta, el Filo del Guanaco (collado entre la cumbre norte y sur del Aconcagua, llamado así porque inexplicablemente un guanaco apareció muerto a esta altura hace varios años), y el remonte, con fuerte pendiente, hacia la cumbre. A pesar de las penurias del tramo que acabamos de pasar, del frío y del viento,  nos encontramos bien y con ganas de ir hacia la cumbre. Ya estamos casi a 6.700 m. No podemos desfallecer; vamos a por la cumbre. Sin dudarlo.

La Cueva, La Canaleta y el Filo del Guanaco

Reanudamos la marcha. La progresión es muy lenta por La Canaleta. Por fortuna el tiempo nos respeta y el día se mantiene despejado. Nos concentramos en respirar, coger un ritmo: 20 pasos…, 10 segundos de descanso. Y, de nuevo otra vez. Debemos tener paciencia y centrarnos en avanzar, paso a paso. No debemos precipitarnos hacia la cumbre aunque casi la abracemos. Es necesario mantener la progresión lenta y esperar a que pasen los metros.

Pasado La Canaleta continuamos por la crestería sur del Aconcagua. 20 pasos…, 10 segundos de descanso. De nuevo. Otra vez. Ya somos conscientes de que hollaremos la cumbre pero, debemos seguir con el mismo ritmo pausado y constante. Continuamos, ceñidos a las últimas rampas de este  gigante centinela de piedra. Remontamos unos pequeños escalones. Hacia atrás, vemos todo lo que hemos dejado allá abajo. Un par de peldaños más... Cumbre; nos encontramos en la CUMBRE. Es impresionante la sensación: Súbitamente se desvanece el cansancio y todo el sufrimiento del ascenso. Nos felicitamos mutuamente. La montaña nos ha concedio el privilegio de poder conquistarla. Lo celebramos.


En la cumbre del Aconcagua

Hace frío pero, luce el sol. La visibilidad es perfecta. Durante media hora, absolutamente ensimismados, nos recreamos con las impresionantes vistas que contemplamos.

Cumbre Sur del Aconcagua.

El mundo A NUESTROS PIES desde la cima del Aconcagua

Iniciamos el descenso. Al final de La Canaleta vemos a un alpinista que ha fallecido. Sus compañeros han tapado el cadáver, en espera del rescate.

Continuamos el descenso. Encontramos otro alpinista sentado en el camino de bajada. No tiene buen aspecto. A esta altura nunca se sabe cómo puedes estar. Le preguntamos si se encuentra bien. Nos dice que sí. Proseguimos.

En segundo plano el alpinista que nos encontramos sentado durante el descenso

Lentamente vamos perdiendo altura. Después de doce horas, regresamos de nuevo a Campo Berlín. Reponemos fuerzas; aquí pasaremos la noche.

Día 20 de expedición
Campo Berlín (5.930 m.) – Plaza de Mulas (4.400 m.)
Duración de la actividad: 5h. 00 min.

Levantamos la tienda y comenzamos el descenso. En una hora alcanzamos el Campo Nido de Cóndores. Desmontamos otra tienda que habíamos dejado montada por si bajábamos a dormir aquí desde la cumbre. Recogemos todo y con bastante carga continuamos el descenso hasta Plaza de Mulas donde nos reencontramos con el resto del grupo.

Descendiendo

Por la noche lo celebramos con una gran cena en el refugio Plaza de Mulas. Brindamos con vino, cortesía de Eduardo, el gerente del refugio, un tipo formidable.

Brindis con Eduardo en Plaza de Mulas.

Día 21 de expedición
Plaza de Mulas (4.400 m.) – Horcones (2.850 m.)
Duración de la actividad: 6h. 00 min.
Preparamos los petates y los cargamos en las mulas que los llevarán hasta Horcones. Nos despedimos de la gente en Plaza de Mulas y descendemos por el mismo itinerario del ascenso. La temperatura vuelve a elevarse según vamos perdiendo altura. Después de tantos días con nieve, viento y mucho frío, lo agradecemos.

Último día en Plaza de Mulas.

Las mulas con nuestros petates

Triste final para una mula.

Llegamos a Horcones a las 20:30 horas. Desde aquí, de nuevo un 4x4 nos traslada hasta Penitentes donde pasamos la noche.

Río Horcones.

Día 22 de expedición
Penitentes – Santiago de Chile.
Desayunamos. Con todo el equipaje listo en los petates, tomamos un transporte que nos llevará a Santiago de Chile. Allí, esta misma noche, cogeremos un autobús que nos llevará al desierto de Atacama donde nos aventuraremos en  otro desafío que os presentaremos próximamente.

>> Continua en Expedición al Ojos del Salado (6.891 m.), desde Laguna Verde

Información de interés

Temporada oficial
La visita al Parque del Aconcagua se extiende entre el 15 de Noviembre y el 15 de Marzo

Época recomendada
Se recomienda ir durante los meses de Diciembre a Febrero.

Cómo llegar
Desde Mendoza por la ruta nacional Nº 7 hasta Penitentes y la zona de Horcones, que es desde donde comienza la ruta.

A Mendoza podemos llegar directamente en avión vía Buenos Aires. Otra opción es volar a Santiago de Chile y desplazarse mediante transporte terrestre hasta Mendoza (unas 5 h.).

Aeropuerto de Mendoza: Aeropuerto internacional El Plumerillo

Meteorología
Las temperaturas son muy altas en Mendoza y en cotas bajas (30º C ó más) y muy bajas en las cotas próximas a la cumbre del Aconcagua (pueden alcanzarse hasta 35º C bajo cero).

La climatología es muy variable. Se puede pasar de un tiempo soleado a nevadas con fuertes vientos en el mismo día.

Idioma
Español

Vacunas
No son necesarias.

Obtención de los permisos en Mendoza
Subsecretaría de Turismo de Mendoza.

La vigencia de los permisos comienza a contar a partir de la fecha colocada por el guardaparque durante el ingreso al Parque del Aconcagua en los puestos de Horcones.

Opciones de permiso
Ascenso: 20 días corridos
Trekking Corto: 3 días corridos
Trekking largo: 7 días corridos

De gran importancia
No subestimar esta montaña. En condiciones metereológicas favorables el ascenso es relativamente asumible pero, con mal tiempo puede resultar muy peligroso por los fuertes vientos y las bajísimas temperaturas que pueden poner en riesgo la vida de los que se encuentren en las cotas superiores.

Planificar una buena aclimatación es fundamental. Un gran número de fracasos son debidos a este factor. Es recomendable realizar de 12 a 14 días de aclimatación antes de intentar el ascenso a la cumbre.

Muy importante también es el equipamiento de altura. El frío y el viento son muy severos en las cotas altas y son motivo de muchos abandonos, pudiendo comprometer, además, la integridad física de las personas mal equipadas.

En la entrada al Parque del Aconcagua se le entrega a cada alpinista una bolsa plástica para hacer sus necesidades durante la ascensión. Es obligatorio devolverla a la salida. Incumplir esta norma supone pagar una fuerte multa.

4 comentarios:

  1. Pedazo de crónica!!! muy buen trabajo, creo que es una guía perfecta para quien se quiera acercar a esa montaña. Sin duda lo recomendaré.
    Enhorabuena por la aventura.
    Un saludo

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  2. Gracias Sherpa, nos alegra mucho que te guste esta aventura. La verdad es que ha sido redactado con una mezcla de aventura y sensaciones vividas. Es como revivir por segunda vez el ascenso. Como bien dices, esperamos que sirva también de ayuda a otras personas que decidan intentar el ascenso de esta gran montaña.
    En breve publicaremos un nuevo desafío.
    Un saludo
    Roberto López

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  3. Felicitaciones!gran gran aventura!y si hay que tomarselo muy en serio! soy argentino y espero hacer cima del aconcagua en unos años, es un desafio y sueño a la vez. Esperemos que la montaña me deje, me sirvio de mucho leer su relato. Saludos
    Ariel

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  4. Una descripción alucinante. Felicitaciones,, nosotros en menos de dos meses vamos para allá, seguro que nos servirá de ayuda todas las referencias y tiempos..

    un saludo.

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